jueves, 9 de abril de 2015

Somos rivales, no enemigos

  • Los medios escritos han publicado artículos haciéndose eco de la obra del artista Antonio de Felipe, en el que se observa a dos futbolistas, uno del  Real Madrid y otro del Barça, dándose un beso, título de aquélla.

  • A mi juicio ha llamado más la atención el beso entre estos dos jugadores de equipos rivales que muchos de los incidentes y agresiones que se producen habitualmente en los campos de fútbol, de distintas categoría, desde infantil hasta el fútbol profesional.


  • Ayer mismo apareció en el periódico La Rioja (Fuente: http://www.larioja.com/deportes/futbol/201504/08/pelea-fuera-campo-20150408194204.html )
  • artículo sobre la agresión a un joven tras un encuentro de fútbol, en la que sufrió importantes lesiones. Dentro de aquél se acompaña comunicado del entrendador de fútbol del equipo riojano que dice:

  • Comunicado emitido por Gerardo García León, simplemente entrenador de futbol.

    El próximo sábado se disputará un encuentro de fútbol de juveniles, categoría nacional, entre los equipos C.D. Tedeón y Comillas C.F. en el que se decidirá en gran medida cuál de estos equipos ascenderá a la máxima categoría del futbol juvenil en España.Lo que en principio podría ser una fiesta del futbol riojano, se ha visto empañada por un episodio en el que la rivalidad futbolística del terreno de juego se ha trasladado, en la noche del último sábado, a un lugar de ocio de nuestra juventud en Logroño. Consecuencia: “Disputa” masiva a la que se invita y se unen mayores de edad, ajenos a las formaciones deportivas, con intenciones “poco deportivas”. Resultado: jugador de fútbol, menor de edad, atendido en el servicio de urgencias bajo el diagnóstico de “perforación del tímpano”, ocasionada por golpes recibidos, y por tanto, posible baja para el partido. Debemos ser conscientes que pudo ser mucho más grave.Ante estos hechos, aprovechando la oportunidad de los medios de comunicación, su capacidad de amplificación, como potentes altavoces; hago las siguientes reflexiones:¿Qué hacemos para que estos acontecimientos ocurran, o no ocurran, en ámbitos como la enseñanza (aquí entra la labor de entrenador), el hogar, la fiscalía, los ayuntamientos, las fuerzas de seguridad, los estamentos deportivos (federación de futbol, comités disciplinarios, colegios de entrenadores…)?¿Hay entre estas entidades voluntad de colaboración y ejecución de planes de prevención y formación?¿Es necesario revivir momentos luctuosos recientes o llegar a cuotas de violencias como en países que todos conocemos?La solución no está en la vía civil o penal. Está en la EDUCACIÓN en toda su amplitud, para que algún día no lleguemos tarde.Yo como apasionado y amante de este deporte me niego rotundamente a que incidentes de este tipo queden en el olvido y puedan repetirse. En este sentido pido a las instituciones (aquí entran también los clubes de futbol) para que se activen y se pongan en marcha ya.Es triste leer mensajes telefónicos en tono jocoso entre chavales alegrándose del resultado final de este suceso.Ahora, quiero expresarme como entrenador: algo estamos haciendo mal para que la rivalidad deportiva sea mal entendida. ¿Necesitamos un reciclaje? ¿Este reciclaje es extensivo a los que de alguna manera, directa o indirectamente, participan o están implicados en este apasionante mundo del fútbol?Considero que la figura del entrenador, como educador y formador, es fundamental desde el futbol base, y digo desde el futbol base, pero no se detiene aquí, debe continuar.No tiene que ser muy difícil habilitar, bajo la titulación por ejemplo de “Entrenador de futbol base”, a todas las personas que entrenan y dirigen a niños en equipos de futbol para que a través de unas jornadas o cursillos no muy extensos puedan recibir formación, además de las cuestiones técnicas, en valores como el respecto, tolerancia, solidaridad, compañerismo, deportividad…, con la finalidad de que sean transmitidos a los niños. Niños que a su vez transmitirán a sus entornos que todo no vale en el futbol. De esta manera, comportamientos indeseables desaparecerán de nuestras instalaciones deportivas, tanto en el césped, banquillos, vestuarios, gradas...Para terminar, perdón por ser petulante, quiero poner una palabra en mayúscula que una persona llamada Vicente DEL BOSQUE me inculcó en mi época de juvenil: DEPORTIVIDAD.

    P.D. La amistad, como forma de relacionarse, tratarse, ayudarse, en estas etapas del desarrollo de los jóvenes, puede y debe existir independientemente de la camiseta que te enfundes. Logroño, 8 de abril de 2015.

    Comparto con dicho entrenador la conveniencia o necesidad de introducir formación en valores, como el respeto al rival, educación, valores deportivos, etc.. añadiendo la gestión y resolución de conflictos, a fin de que cuenten con las habilidades necesarias para abordarlos sin acudir a la violencia sino al diálogo, pero no solamente en el deporte sino también en la escuela.

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