martes, 30 de septiembre de 2014

Aprender a decir no: asertividad

Desde siempre han existido y existen tres maneras de afrontar los conflictos, que son la lucha, la huida y nuestra afirmación verbal para resolver problemas, lo que se traduce en tres estilos

  • Agresivo.
  • Pasivo.
  • Asertivo.






Los sentimientos que genera, bien la huida o la lucha, son la ira, el miedo, la tristeza o la depresión. 



La asertividad supone confiar en uno mismo y en nuestras capacidades, sin que para ello tengamos que ofender o vulnerar los derechos de los demás. Es una buena muestra de una correcta autoestima, que impide que otras personas puedan manipular nuestras emociones o comportamiento, haciendo aquéllo que nuestro yo nos dice que no debemos hacer.


Manuel J. Smith, en su libro "Cuando digo no, me siento culpable" menciona la Carta de Derechos Humanos Asertivos, que son:

Derecho a juzgar nuestro comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones, y a tomar la responsabilidad de su iniciación y de sus consecuencias.


Se trata de nuestra vida y lo que en ella ocurra nos incumbe a nosotros, y a nadie más.



Derecho a no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento.

Si somos nuestro jueces, no estamos obligados a explicar nuestro comportamiento a los demás.



Derecho a juzgar si nos incumbe la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas de otras personas.


Derecho a cambiar de parecer.



Derecho a cometer errores  y a ser responsables de ellos.


Derecho a decir "no lo se".


Derecho a ser independientes de la buena voluntad de los demás antes de enfrentarnos con ellos.


Derecho a tomar decisiones ajenas a la lógica.


Derecho a decir "no lo entiendo".


Derecho a decir "no me importa".

Hay una serie de técnicas para conductas asertivas que conviene conocer y que paso a mencionar:

Disco rayado: es una técnica que consiste en repetir una y otra vez lo que queremos, sin enojarnos, irritarnos o alzar la voz. La persistencia es una virtud. Se hace caso omiso de todos los intentos de desviar la cuestión por parte de la persona a la que pretendernos imponernos asertivamente. Ejemplo: vendedores que insisten en que compremos su producto. "Le digo que le entiendo, pero no me interesa...".

Compromiso viable: supone un compromiso para realizar una acción. "Ahora no puedo atenderte, si te parece bien, podríamos hablar mañana a primera hora".

Libre información o gratuita: nos facilita algo de qué hablar cuando nos encontramos con una persona a la que no conocemos. Consiste en captar las claves que los demás nos dan de si mismos.

Revelación de nosotros mismos (autorrevelación): es revelar información a cerca de nosotros mismos de forma asertiva.

Banco de niebla (o sí, pero...): también se denomina convenir con la verdad, convenir en principio o convenir con la posibilidad. Consiste en dar la razón en aquello que pensemos que es cierto de la crítica, pero negándonos a la vez en entrar en mayores discusiones. Supone apariencia de ceder, sin hacerlo realmente, por lo que la persona no se siente atacada.





Persona A: -"Me prestas tu camisa azul".
Persona B: -"Prefiero no hacerlo".
Persona A: -"¿No me la vas a prestar? Eres muy egoísta, yo siempre te dejo cosas".

Persona B: -"Es verdad que me prestas cosas y puede ser que sea egoísta, pero prefiero no prestarte la camisa".

Aserción negativa: consiste en reconocer nuestros errores. Éstos no son buenos ni malos, sino que se producen, por lo que no debemos culpabilizarnos,  sino asumirlos y responsabilizarnos.



Reconozco que no acudí a la cita en el hora acordada, pero le agradecería me diera otra oportunidad...

Interrogación negativa: supone preguntar por más detalles ante una crítica que nos están haciendo.



¿Por qué piensa que no le estoy prestando atención?.



“La manera como nos comunicamos con los demás y con nosotros mismos en última instancia determina la calidad de nuestra vida". (Anthony Robbins)